LOS ELECTRICOS EN COLOMBIA. LLEGARON PARA QUEDARSE.

La movilidad eléctrica dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad del mercado automotor colombiano. Según Fenalco, entre enero y julio de 2026 se matricularon 29.347 vehículos eléctricos nuevos en Colombia, cifra que representa un crecimiento del 231,2 % frente al mismo periodo de 2025.
Este crecimiento coincide con la llegada masiva de marcas de origen chino, muchas de ellas con vehículos bien equipados, diseños modernos, buena autonomía y precios cada vez más competitivos. Esta nueva oferta está obligando a las marcas tradicionales a acelerar sus planes de electrificación y está ampliando las opciones disponibles para los compradores colombianos.
A este nuevo panorama se suma la llegada oficial de Tesla, una de las marcas más reconocidas del mundo en movilidad eléctrica. Su impacto ha sido inmediato: uno de sus modelos ha llegado a ocupar el primer lugar entre los vehículos nuevos más vendidos del país durante algunos de los últimos meses. Este resultado confirma que el interés por los eléctricos ya no se limita a un pequeño grupo de compradores.
Un cambio que también llegará al mercado de usados
Los eléctricos vendidos hoy comenzarán a ingresar progresivamente al mercado de vehículos usados. Por eso, compradores, vendedores, talleres y empresas de inspección debemos prepararnos para una nueva realidad.
En un vehículo eléctrico ya no basta con revisar únicamente la carrocería, el chasís, la suspensión o los antecedentes. También será necesario conocer el estado de la batería de alto voltaje, su capacidad útil, el sistema de carga, la electrónica de potencia, los componentes de seguridad y la disponibilidad de repuestos y soporte técnico.
La batería tendrá una importancia especial porque es uno de los componentes más costosos del vehículo y su condición puede afectar directamente la autonomía y el valor comercial. Dos automóviles eléctricos del mismo modelo y año podrían tener valores diferentes dependiendo del estado real de sus baterías.
Nuevas marcas, nuevas preguntas
La llegada de numerosas marcas chinas y de fabricantes como Tesla también plantea interrogantes que solo podrán responderse con el tiempo: permanencia de las marcas en el país, disponibilidad de repuestos, representación técnica, cumplimiento de garantías, comportamiento de las baterías y valor de reventa.
Esto no significa que los vehículos eléctricos sean una mala decisión. Significa que su compra, especialmente cuando sean usados, deberá hacerse con información suficiente y una inspección adecuada.
Los eléctricos llegaron para quedarse. El siguiente reto será aprender a evaluarlos correctamente, proteger al comprador y construir confianza alrededor de una tecnología que ocupará una parte cada vez mayor del parque automotor colombiano.
