Tablero de un vehículo eléctrico que muestra un consumo de 18 kWh por 100 km y regeneración de energía.
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¿QUÉ TAN EFICIENTE ES SU CARRO ELÉCTRICO? SEIS INDICADORES QUE PUEDE MEDIR

En un carro de combustión solemos preguntar cuántos kilómetros recorre por galón. En uno eléctrico también podemos medir el rendimiento, pero la unidad cambia: ahora hablamos de kilovatios hora (kWh), la energía que consume el vehículo y que pagamos al recargarlo.

La autonomía que aparece en la pantalla es una estimación útil para planear un viaje. Para conocer cómo se comporta su carro, en sus recorridos, conviene mirar estos seis indicadores.

1. CONSUMO: kWh POR CADA 100 km

Es el equivalente más directo al consumo de combustible. Indica cuánta energía utiliza el carro para recorrer 100 kilómetros. Cuanto menor sea la cifra, menor será el consumo.

Fórmula: energía consumida ÷ kilómetros recorridos × 100.

Si el vehículo utilizó 27 kWh para recorrer 150 km, su consumo fue de 18 kWh/100 km. Muchos carros muestran esta cifra en el computador de viaje. Si el suyo la presenta en Wh/km, multiplique el valor por 0,1: 180 Wh/km equivalen a 18 kWh/100 km.

2. RENDIMIENTO: KILÓMETROS POR kWh

Es la misma información expresada al revés y quizá la forma más intuitiva de leerla: ¿qué distancia obtiene de cada unidad de energía?

Fórmula: kilómetros recorridos ÷ energía consumida.

En el ejemplo anterior, 150 km ÷ 27 kWh = 5,6 km/kWh. Aquí, a diferencia del consumo por 100 km, una cifra mayor indica mejor rendimiento.

El conductor puede influir en ambos resultados. Aceleraciones suaves, velocidades moderadas y anticipar las detenciones suelen reducir el consumo. Además, al desacelerar, el motor de un eléctrico puede funcionar como generador y devolver parte de esa energía a la batería. A esto se le llama frenado regenerativo. Su efecto depende del vehículo, la ruta y la manera de conducir: se aprovecha más donde hay desaceleraciones frecuentes que en un recorrido sostenido por carretera. La regeneración recupera una parte de la energía utilizada; no permite recuperar toda la energía gastada.

3. AUTONOMÍA REAL EN SU RUTA

La autonomía anunciada para un modelo se obtiene bajo condiciones de prueba. La que usted conseguirá depende, entre otros factores, de la velocidad, el desnivel, la temperatura, el uso del aire acondicionado y la carga que lleve.

Para hacer una estimación personal, use el consumo promedio de varios recorridos comparables y la capacidad utilizable de la batería, si el fabricante la informa:

Autonomía estimada = capacidad utilizable de la batería ÷ consumo en kWh/100 km × 100.

Por ejemplo, con 54 kWh utilizables y un consumo de 18 kWh/100 km, la estimación sería 300 km entre el 100 % y el 0 %. Es una referencia matemática, no una distancia que convenga agotar: para planear un viaje hay que considerar el nivel de carga con el que se saldrá, el nivel con el que se desea llegar y las condiciones de la ruta.

4. COSTO REAL POR CADA 100 km

Para saber cuánto cuesta usar el carro no basta con mirar el consumo de la pantalla. La energía que registra el cargador o el medidor puede ser mayor que la que llega a la batería, debido a las pérdidas durante la recarga.

La forma práctica de llevar la cuenta es sumar los kWh facturados en las recargas y los kilómetros recorridos durante el mismo período:

Costo por 100 km = dinero pagado por recargas ÷ kilómetros recorridos × 100.

Si pagó $72.000 por la energía de un período en el que recorrió 400 km, su costo fue de $18.000 por cada 100 km. Si recarga en casa y en estaciones públicas, registre el costo de cada sesión: el precio por kWh puede ser diferente.

5. VELOCIDAD DE RECARGA: kW, NO kWh

Estas dos unidades se parecen, pero cuentan cosas distintas. Los kWh indican cuánta energía recibió el carro; los kW, a qué velocidad se está entregando en un momento determinado.

Si una sesión añadió 30 kWh en una hora, su potencia promedio fue de 30 kW. Eso no significa que el cargador haya mantenido 30 kW durante toda la sesión. El tiempo y la potencia de carga dependen del cargador, del vehículo, de la batería y de su nivel de carga; por eso conviene comparar recargas hechas en condiciones semejantes.

6. RELACIÓN POTENCIA/PESO

Así como en un carro de combustión, podemos dividir la potencia del vehículo entre su peso. El resultado, expresado en caballos de fuerza por tonelada, ayuda a entender por qué dos eléctricos con potencias parecidas pueden sentirse diferentes al acelerar.

Fórmula: potencia en caballos de fuerza ÷ peso en toneladas.

Un carro de 200 caballos que pesa 2 toneladas tiene 100 caballos por tonelada. Este indicador habla del desempeño potencial, no de la eficiencia energética: un carro con más caballos por tonelada no necesariamente consume menos electricidad.

UNA LIBRETA DE RENDIMIENTO PARA SU CARRO

Durante un mes, anote la fecha, el kilometraje, los kWh de cada recarga, su costo y si predominó la ciudad o la carretera. Al terminar, calcule los kilómetros por kWh y el costo por cada 100 km. Con varios períodos podrá reconocer qué es normal para su vehículo.

Si el consumo cambia de forma persistente, compare primero rutas y condiciones similares. La velocidad, el desnivel, el clima, los accesorios eléctricos y la forma de conducir pueden explicar diferencias apreciables. Una sola recarga o un solo viaje no bastan para concluir que la batería perdió capacidad.

En Autotest creemos que conocer un vehículo también significa saber interpretar sus datos. En un eléctrico, el rendimiento no se resume en los kilómetros que promete la pantalla: se descubre midiendo cuánta energía utiliza, qué distancia entrega y cuánto cuesta recorrerla.

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